jueves, 3 de abril de 2014

CARTA DE 2070

«Estamos en el año 2070. Acabo de cumplir los cincuenta, pero mi apariencia es de alguien de ochenta y cinco años. Tengo problemas renales porque bebo muy poca agua. Creo que me queda muy poco tiempo de vida. Aun así, soy una de las personas más viejas de esta sociedad... »Recuerdo que cuando tenía cinco años todo era muy diferente: había muchos árboles en los parques, las casas tenían jardines y yo podía disfrutar de un baño quedándome una hora entera debajo de la ducha. Ahora usamos toallas humedecidas en aceite mineral para limpiarnos la piel. »Antes las mujeres lucían un pelo muy bonito y cuidado; ahora deben raparse la cabeza para mantenerla limpia sin usar agua. Antes mi padre lavaba el coche con el agua que salía de una manguera; hoy los niños no se creen que el agua se utilizara de esa manera. »Recuerdo que había anuncios que decían: "Cuida el agua", pero nadie hacía caso. Pensaban que el agua jamás se podía terminar. Ahora, todos los ríos, presas, lagunas y mantos acuíferos están irreversiblemente contaminados o agotados. »Inmensos desiertos constituyen el paisaje que nos rodea por todos lados. Las infecciones gastrointestinales, las enfermedades de la piel y de las vías urinarias son las causas principales de mortandad. La industria está paralizada y el desempleo es dramático. Las fábricas desalinizadoras son la principal fuente de empleo, y pagan con agua potable en lugar de hacerlo con un sueldo. Los asaltos por un bidón de agua en las calles desiertas son comunes. La comida, en un ochenta por ciento, es sintética. »Antes, la cantidad de agua indicada como ideal para beber eran ocho vasos diarios para una persona adulta. Hoy sólo puedo beber medio vaso. La ropa es desechable, lo que aumenta la cantidad de basura... Y tuvimos que volver a los pozos ciegos, a las fosas sépticas, como en los siglos antiguos, porque las redes de cloacas no se pueden usar por falta de agua. »La apariencia de la población es horrorosa: cuerpos desfallecidos, arrugados por la deshidratación, llenos de llagas en la piel por los rayos ultravioleta que no tienen la capa de ozono que los filtraba en la atmósfera... Por la sequedad de la piel, una chica de veinte años parece que tuviese cuarenta... »Los científicos investigan, pero no hay solución posible. No se puede fabricar agua: el oxígeno también está degradado por la falta de árboles, lo que ha disminuido el coeficiente intelectual de las nuevas generaciones. Se ha alterado la morfología de los espermatozoides de muchos hombres y, en consecuencia, hay muchos niños con deficiencias, mutaciones y malformaciones. »El Gobierno nos cobra por el aire que respiramos: 137 metros cúbicos por día y habitante adulto. La gente que no puede pagar es retirada de las "zonas ventiladas ", que están dotadas de gigantescos pulmones mecánicos que funcionan con energía solar. No es de buena calidad, pero se puede respirar... »La edad media es de treinta y cinco años. »En algunos países han quedado manchas de vegetación con su respectivo río, que son fuertemente vigiladas por el Ejército. El agua se ha vuelto un tesoro muy codiciado, mucho más que el oro o los diamantes. »Aquí, en cambio, no hay árboles porque casi nunca llueve, y cuando llega a producirse alguna precipitación es de lluvia ácida. Las estaciones del año se han transformado completamente por culpa de las pruebas atómicas y por las industrias contaminantes que se instalaron en el siglo XX. »Se advirtió de que había que cuidar el medio ambiente, pero nadie hizo caso. » Cuando mi hija me pide que le hable de cuando yo era joven, le describo lo bonito que eran los bosques. Le hablo de la lluvia, de las flores, de lo agradable que era darse un baño y poder pescar en los ríos y en las presas, beber toda el agua que quisiese. Y de lo saludable que era la gente. Ella me pregunta: "Papá, ¿por qué se acabó el agua?" Y entonces se me pone un nudo en la garganta. No puedo dejar de sentirme culpable porque pertenezco a la generación que terminó destruyendo el medio ambiente o que, simplemente, no tomó en cuenta tantos avisos. Ahora nuestros hijos son los que pagan el precio más alto... »Sinceramente creo que la vida en la Tierra ya no será posible dentro de muy poco porque la destrucción del medio ambiente ha llegado a un punto irreversible. ¡Cómo me gustaría volver atrás y lograr que toda la humanidad hubiera comprendido esto, cuando todavía podíamos hacer algo para salvar nuestro planeta Tierra!»
 Slide de Ria Slides, Carta escrita en el 2070, revista Crónica de los tiempos, abril, 2002, Ria Ellwanger (autora)

Espero que esta carta abra algunos cuantos ojos, al igual que hizo conmigo.